O lo que es lo mismo, ¿de Frasier o de Niles? No podíamos empezar la andadura de este nuevo blog sin dedicar la primera entrada a 'la causa' de su existencia: 'Frasier'. Y es que siete años después de que dejara de emitirse, esta serie, como el buen vino, sigue inspirando a gente que no pudo disfrutarla en su momento y que ahora la desempolva del baúl de los recuerdos ¿Por qué? Pues porque somos así y se lo merece.Y también porque una de nuestras blogueras es muy cansina con la serie. Echando en falta calidad argumental que me lleve al cine, es gracias a Isa que conocí a algunos de los personajes mejor dibujados en la historia de las sitcom americanas de humor. De 'Frasier' beben series como 'Friends' o 'The Big Bang Theory'.
Con sus personajes inusuales en un mundo demasiado real, lo que en principio parece una caricatura de aquellos y estos 'pijos y listillos' muchas veces es una parodia de nuestra vida cotidiana, de todo aquello que damos por hecho o de tantas cosas que no sabemos. Eso sí, con un toque sarcástico difícil de encontrar, ya sea por pudor o calidad, fuera de los guiones de turno.
¡Un spin off que merece la pena!
Aunque parezca mentira, 'Frasier' consiguió ser buena a pesar de ser un spin off de otra celebérrima serie de los 80, 'Cheers'. Y sí, entiendo que la palabra spin off produzca sudores fríos, pero ¿qué la diferenció de horrores actuales como 'Mentes Criminales – Conducta sospechosa,' hermana pequeña de 'Mentes Criminales'? Sencillo, 'Frasier' no se limitó a echar de menos a los protagonistas de su 'madre' televisiva. Durante 11 temporadas esta serie consiguió autonomía, argumento propio y un elenco de actores que no tuvo nada que envidiar a 'Cheers'.
El ingenio y avatares de su protagonista, el doctor Frasier Crane -o Kelsey Grammer, tras 20 años interpretando al mismo personaje ya es difícil separarlos-, eran el hilo conductor de esta sitcom donde se rodeaba de su padre, su productora, la fisioterapeuta, el hermano y un perro. Una mezcla perfecta de lo mundano y lo snob juntado en apenas tres decorados, pero mucho ingenio.
Con su 'le escucho', Grammer consiguió el papel de su vida, el de ese psiquiatra radiofónico y remilgado (aunque cada temporada un poco menos) que será el elemento unificador de las vidas de aquellos 'simples mortales' como su padre Martin o su productora Roz, con la suya propia y la de su todavía más remilgado hermano y también psiquiatra, Niles Crane.

Y aquí hay que pararse. Uno de los mayores aciertos de esta serie es David Hyde Pierce dando vida al hermano pequeño, envidioso, cansino y encantador Niles. Sin él, que llegó de chiripa, la serie hubiese sido buena, pero con él la serie pasa a ser excelente. Tanto, que a largo de la trama pasa de ser un gran secundario a comer el papel de Frasier, ¡muy listos los guionistas!
No quiero adelantar nada de la serie. Sólo les diré que si su calidad se midiese como el buen vino, 'Frasier', 'Cheers' y otras como 'El ala oeste de la Casa Blanca' han conseguido la difícil etiqueta de añejos sin pasar de moda. Así que, preparen un buen café, pónganse cómodos y echen unas risas, me lo agradecerán.
"Mientras mi hermano Frasier es de Freud, yo soy de Jung, y que nadie le eche la culpa a mi madre". Con esta cita mítica ya entre las que aquí suscribimos este nuevo blog, dejo clara mi postura: Jung, es decir, Niles jaja pero, ni es oro todo lo que reluce ni la vida es sólo blanco o negro. Tiene matices y da lugar a cambios.
ResponderEliminarEsto es, desde que conozco la serie (ya en sus buenos tiempos cuando la emitían en abierto en el Plus. Ahí difiero de Silvia en aquello de que no la pillamos en su tiempo...Te perdono jaj) y desde que soy fan acérrima, Niles me ha conquistado pero, también admito que, a medida que he avanzado en ella, he comprendido y me he sentido identificada con ciertas "cosas" de su hermano mayor. Así que, es difícil escoger.
Mi corazón siembre será blanco...digo, Nilesiano pero "Frasier" sin Frasier, cogea xd.
Y, sí, Silvia, tienes razón en tu primer post de este nuevos espacio en el que, una vez más, os daremos la brasa. Es una serie ingeniosa, original, que te proporciona felicidad incluso en momentos muy bajos (comprobado) y que te acompaña allá a dónde vayas, estés dónde estés y tengas la edad que tengas porque trata temas universales desde una perspectiva poco usada como es la de dos hermanos snobs y muy parecidos.
No se basa, en esa rama del árbol genealógico, en la diferencia. En cambio sí se contraponen con el carácter de su padre Martin.
Este magnífico producto televisivo encabezado por un más magnífico reparto, os hará muy felices. ¡Abrid vuestras almas a la felicidad, hermanos!.
Amén. ;)
Por cierto, con esa cita que has puesto en uno de los márgenes del blog, Silvi, ¿Haces referencia a Chesterton el escritor o a Gail Chesterton, el crítico gastronómico de la KACL que comparte ondas con Frasier?...Sideralismo...xd
ResponderEliminarBueno, vamos por partes, la cita corresponde al Chesterton escritor, que lo otro ya es demasiado friki, jajaja.
ResponderEliminarY en cuanto a tu primer comentario, sí, evidentemente Frasier no sería Frasier si no estuviese Frasier, más que nada porque en primer lugar la serie no podría llamarse Frasier :p A lo que yo me refiero cuando hablo del personaje de Niles es que, por lo menos para mí, hay personajes que aportan un plus a la serie.
Por ejemplo, 'Dexter' es una de las mejores series que he visto en mi vida, ahí cada personaje es espectacular y ya, todos son estupendos, pero ninguno aporta ese plus. Pero, en 'El ala oeste de la Casa Blanca' la idea inicial era que el presidente casi no apareciese, pero fue salir en el capítulo piloto Martin Sheen y tener que aparecer siempre, él aportaba ese plus de 'magia'. Lo mismo pasa con 'Mentes criminales', este serie de perfil más bajo, y de trama parecida a otras muchas nacidas bajo el marco de CSI, cuenta con un factor que las otras no tienen: Spencer Reid. Por este personaje sólo merece la pena verla. Niles es como estos personajes, mejora una serie de por sí buena.
¿Carisma, te refieres?
ResponderEliminarPues no sé cómo explicarlo exactamente, si es carisma, si es simplemente llenar la pantalla. Pero dan esa nota, ese plus que convierte a una serie todavía en mejor de lo que es. Dependerá también del personaje, el presidente de Sheen desahogaba la trama, le daba contundencia, el de MGG en Mentes Criminales da un toque menos convencional, diferente y, en cierto punto, vulnerable. Y en el caso de Niles es ese snob presente en toda la serie, esa parte dulce, a veces irritante, también vulnerable y, sobre todo, gracioso. También el resto de personajes son graciosos, pero aquí se suma esa sensación que daban Chaplin y Keaton gracias a una mímica que también controla el actor, esas ganas de que por fin le vaya bien, de que consiga lo que necesita y, cuando lo tiene, que no lo fastidie y que le traten bien.
ResponderEliminar"Dios mío, no era un sueño". Así empezaba el capítulo 2 de lo que terminó siendo el principio de una larga y fructífera sucesión de episodios maravillosos e irrepetibles. Por fortuna para nosotas, no era un sueño. Ni mucho menos. Y bueno, respecto al post, quede claro aquí de ahora en adelante, que quien estas líneas firma siempre será de Freud. O sea, de Frasier. La razón de ser de esta serie. Kelsey/Frasier es el culpable del éxito al 99%. Grammer es el alma, el espíritu, la vis cómica, el hilo conductor, la esencia, el carisma, la voz, la risa, el aplauso. Inmejorablemente arropado, eso sí, por el resto del elenco y un magnífico David Hyde Pierce, quizás el perfecto secundario. Pero señores, no Frasier, no party.
ResponderEliminarSí es cierto que Frasier es la razñon de ser de esta serie. "El alma, el espíritu, el hilo conductor, la esencia, la voz" y, puede, que hasta "el carisma" pero, difieron ej aquello de que es "la vis cómica (sí, pero no sólo), la risa, el aplauso" o que "sea el culpable del éxito al 99%". Es el culpable pero ni es el único ni lo es en tan elevado porcentaje, a mi parecer.
ResponderEliminarSe dice que durante la socialización uno empieza a saber quién es por oposición al Otro. Pues en esta serie El Otro está representado por el resto de personajes aunque, en mayor medida por Martin y, en mayor medida, por Niles. Sin Frasier no sitcom, sin Niles no Frasier jaja.
Y me acaba de venir a la memoria todos los capítulos en los que ambos hermanos comparten momentos, situaciones, aficiones y experiencias (en la reventa de la ópera, en el club de vinos, en la habitación de un hotel, en los restaurantes, en las cenas, en las carreras de bicis, en los mercados selectos, al piano, en las subastas, en el Nervosa...).
"Dónde está el uno esta el otro" decía una de las invitadas a aquella cena desastrosa que ambos Fréres Hereux intentan organizar en la temporada sexta. ¿Cómo descifrar quién es el uno y quién el otro? jaja. Se complementan y necesitan.
"Tienes razón, pasamos mucho tiempo juntos, ¿y qué pasa? Yo disfruto". Ésa es una de las conclusiones a la que llegaron ambos hermanos y es la misma a la que llego yo respecto a mis locas compañeras de blog! ;)
Quién me iba a decir a mí que llegaría el momento y el post en que estaría de acuerdo con Anita, jajajaja. Pues sí, yo también soy de la opinión de que, aunque Frasier sin Frasier no sería lo mismo, Frasier sin los demás tampoco. Y es que la serie está cargada de momentos inolvidables que no tienen necesariamente que ser protagonizados por él y yo sigo siendo de la idea de que en ocasiones le comen el papel. Eso tampoco quiere decir que la serie se hundiría sin Niles, pero al igual que a este personaje no se le puede dar el 99% del éxit o de la serie, creo que tampoc es objetivo concedérselo todo a Frasier.
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